La reciente información sobre el estado de salud del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien se le ha diagnosticado insuficiencia venosa crónica (IVC), ha puesto de relieve una enfermedad vascular mucho más común de lo que se cree. Según estimaciones de nuestra sociedad científica, más de medio millón de andaluces podrían padecer esta patología, que afecta al retorno de la sangre desde las extremidades inferiores al corazón.
Una patología frecuente, pero infradiagnosticada
La IVC se produce cuando las válvulas de las venas de las piernas no funcionan correctamente, dificultando el flujo sanguíneo de retorno y provocando que la sangre se acumule en las extremidades. Se estima que una de cada tres personas adultas (en torno al 25 % - 30 % de la población adulta) presenta algún grado de insuficiencia venosa, especialmente a partir de los 50 años, y es más común entre mujeres (en torno al doble que en varones) y personas con antecedentes familiares, obesidad, embarazo o trabajos que requieren estar muchas horas de pie o sentado.
La SAACV recuerda que la insuficiencia venosa crónica puede prevenirse y tratarse si se detecta a tiempo. Entre las medidas preventivas más eficaces destacan:
• Evitar el sedentarismo y realizar actividad física regular (caminar, nadar, montar en bicicleta).
• Controlar el peso corporal.
• Evitar permanecer muchas horas de pie o sentado sin moverse.
• Elevar las piernas cuando se está en reposo.
• Utilizar medias de compresión, especialmente en personas con factores de riesgo.
En cuanto al tratamiento, las opciones incluyen desde medidas conservadoras como las citadas, hasta tratamientos farmacológicos, técnicas endovasculares o cirugía venosa, en función del grado de evolución de la enfermedad.
Distintos medios de comunicación se han hecho eco de este llamamiento de la SAACV. Entre ellos, Canal Sur Radio: